Noviembre 22nd, 2005

Hace unos días compré un libro de cocina japonesa. La idea de cocinar algo de éste estilo culinario me llamaba mucho la atención, sin embargo era totalmente desconocida para mí y no sabía realmente si acertaría con el experimento…
Algo que me llama a priori la atención es el tiempo y esmero que dedican los chef japoneses en realizar este suculento manjar.
Realmente es un deleite para la vista ver ese abanico de colores formas y texturas, colocados de manera ordenada frente a nosotros. Casi da pena comenzar a degustarlos.
Ayer por la noche me atreví con ello. La verdad es que quedó fenomenal (al menos para la foto) y se dejaba comer, ahora tendré que ir a un restaurante japonés para comparar los sabores que yo conseguí y confirmar si se parece en algo…
Leyendo sobre éste tipo de comida, encontré en muchos textos algo en común, todos afirman que la gastronomía japonesa es una de las tradiciones culinarias mas sanas. Se basa en el Shusi, que curiosamente no es el pescado, como la mayoría de la gente (incluido yo) piensa cuando habla de “comida japonesa” sino que es una base de arroz, macerado con vinagre de arroz, salsa de soja y algo de azúcar.
A partir de esto todos los demás complementos o platillos que acompañan al arroz, son para eso, para complementar el sabor del arroz.
Al tener el arroz, los vegetales y el pescado como base de su alimentación, sería una dieta baja en proteínas de no ser por la soja, que la utilizan de todas las maneras.
Una curiosidad es que después de la segunda guerra mundial se comía mucha carne de ballena, esto afortunadamente ha cambiado con los años, ahora un kilo de éste manjar puede llegar a costar mas de 100 € todo un lujo.
Si queréis conocer mas sobre este tipo de comida os pongo un par de enlaces para los curiosos.
Escrito por Mr. Onüff en Gastronomía | 1 Commentario »
Noviembre 15th, 2005

Hace unos días escribí un comentario sobre el Loft como vivienda. Como todos ya sabéis surgieron a raíz de una demanda de vivienda asequible en precio.
Ahora curiosamente un Loft ya puede llegar a ser una verdadera vivienda de lujo.
¿Qué nos queda entonces? pues una empresa norteamericana, de Seattle concretamente ha dado con la “solución”.
La idea es vivir en contenedores. Si, como leéis, en contenedores de los que se usan para transportar mercancías en los barcos.
Que no cunda la alarma, no es tan descabellado, pensad en ello, es más, si te paras a imaginar combinaciones y distribuciones de varios contenedores, puedes crear espacios realmente atractivos. Claro está, acondicionando un poquillo el interior.
Lo que no he logrado descubrir son los precios en que nos movemos por el proyecto y puesta en marcha de esta idea. Todo será esperar un tiempo a que alguien esté tan desesperado. A poco tardar…
Escrito por Mr. Onüff en Diseño Industrial, Arquitectura | Comméntalo ahora »
Noviembre 3rd, 2005

Este tipo de viviendas surgió en los setenta en Norteamérica, cuando grandes zonas industriales fueron desmanteladas y se dio un uso residencial a los edificios, antiguas fábricas, naves talleres o almacenes. Las nuevas viviendas se caracterizaron por su gran tamaño, la utilización de espacios diáfanos y la conservación de los materiales originales que les conferían un aíre industrial. El loft representa una de las mayores tendencias en el desarrollo urbano del siglo XX, y como tal ha conducido a una nueva estética urbana. La conservación de los materiales originales -como el hormigón, el ladrillo cara vista y el hierro- y los grandes ventanales y colosales alturas de estos edificios ha impulsado la creación de un estilo específico para ellos. Líneas rectas, materiales que ofrecen continuidad, entreplantas, vigas y pilares, ausencia de tabiques (como mucho algún panel separador) rampas, escaleras, espacios monocolor… En cuanto a muebles los diseños ya clásicos de Lecorbusier, Mies o Jacobsen se fusionan perfectamente con este tipo de arquitectura; al igual que los muebles acabados en hierro, el aluminio, el metacrilato o las piezas de acero inoxidable.
Son más baratos que un piso. Son la nueva moda residencial, locales comerciales o naves industriales reconvertidos en espacios en los que sus propietarios viven, independientemente de que desarrollen o no en ellos un trabajo profesional. La magia de una reforma integral o de una minuciosa rehabilitación los ha transformado en zonas perfectamente habitables –al margen quedan, naturalmente, los supuestos de infraviviendas– que, pese a todo, no han perdido su condición técnica de oficina o industria. Y ahí radica el problema; al menos en la ciudad de Madrid. Los Ayuntamientos han mostrado su rechazo frontal a la utilización de algunos de estos espacios como residencias –en oposición a las políticas llevadas a cabo en otras grandes ciudades del mundo, como Nueva York, pionera en estas lides, o la propia y más cercana Barcelona, advirtiendo de que perseguirá los usos indebidos. La amenaza municipal ha puesto en alerta a los actores implicados, sobre todo a los actuales y futuros propietarios y usuarios de estas superficies que, por otro lado, en opinión de muchos, están sirviendo para regenerar zonas muertas de Madrid y locales comerciales obsoletos. Pero, ¿hay una opción real de poder vivir en un loft sin tener problemas con la Administración municipal? La ausencia de legislación específica sobre la materia es una vía de escape que, además, puede verse reforzada por el simple hecho de que el residente acredite el ejercicio de una actividad profesional dentro del loft. En el caso concreto de los locales comerciales transformados en uno de estos modelos, tener en curso una solicitud de cambio de uso o estar a la espera de la cédula de habitabilidad puede cubrirle las espaldas. El fenómeno loft tiene férreos defensores que argumentan que su aparición es consecuencia de un cambio en la sociedad: el tele trabajo es una realidad, los precios de las casas son desorbitados y las familias son cada vez menos numerosas. En estos momentos, el Ayuntamiento parece decidido a ir en contra de su ocupación como vivienda, con matices, eso sí. «La Gerencia Municipal de Urbanismo quiere evitar situaciones de ilegalidad en los edificios industriales que se transforman en lofts», por eso «no permitirá el uso residencial en edificaciones situadas en zonas de uso industrial».
Decoración: La sobriedad y la falta de ornamentación es lo característico de la arquitectura. Las paredes suelen ser lisas y blancas, los muros dejan ver el cemento gris que destaca con lo blanco del techo. Es habitual que los sistemas de climatización y el resto de las instalaciones queden a la vista. El suelo suele alternar láminas de madera oscura o mármol, en las cocinas y baños suele utilizarse el cemento pulido. La sobriedad de éste contrasta con el acero que acompaña a los lavabos, cocinas y la piedra de la ducha que, con frecuencia, queda abierta al resto del baño sin dar sensación de frío. Las cocinas se adaptan a la estética industrial. La propuesta de Bulthaup es una sucesión de frontales de roble, paneles de cristal translúcido y módulos de acero inoxidable y aluminio, que conviven perfectamente con la arquitectura de este espacio. Otras opciones muy utilizadas son los muebles sin tiradores, que enmascaran la cocina tras paneles, o los que los llevan encastrados.
Lofts en Madrid
Escrito por Mr. Onüff en Arquitectura | Comméntalo ahora »