
Eso dirían nuestros abuelos, cuando dentro de poco vean comercializadas las nuevas “bombillas” de la compañía Philips.
¿Bombillas o lámparas? La tecnología avanza a pasos de gigante. Ya hemos visto como en el sistema de alumbrado de algunos vehículos se han utilizado leds.
Un diodo LED, acrónimo inglés de Light Emitting Diode (diodo emisor de luz) es un dispositivo semiconductor que emite luz monocromática cuando se polariza en directa y es atravesado por la corriente eléctrica. El color depende del material semiconductor empleado en la construcción del diodo pudiendo variar desde el ultravioleta, pasando por el espectro de luz visible, hasta el infrarrojo, recibiendo éstos últimos la denominación de diodos IRED (Infra-Red Emitting Diode).
El dispositivo semiconductor está comúnmente encapsulado en una cubierta de plástico de mayor resistencia que las de cristal que usualmente se emplean en las bombillas. Aunque el plástico puede estar coloreado, es sólo por razones estéticas, ya que ello no influye en el color de la luz emitida.
Debe escogerse bien la corriente que atraviesa el LED para obtener una buena intensidad luminosa; el voltaje de operación va desde 1,5 a 2,2 voltios aproximadamente y la gama de intensidades que debe circular por él va de 10 a 20 mA en los diodos de color rojo y de entre 20 y 40 mA para los otros LEDs.
De momento algunos como los de color blanco o azul son costosos, aunque la idea es que bajen los costes para poderse comercializar ya que consumen menos y emiten menos calor.
En el caso de Philips ha utilizado esta tecnología para poder fabricar estas bombillas-lámpara con las que se crean curiosos efectos luminosos.
Por otro lado un artista experto en jugar con la luz es el arquitecto Jason Bruges curiosas las fotos de su Web, las recomiendo.




















