
Lo cierto es que a la hora de pintar, fotografiar o diseñar, nos sirve cualquier cosa como inspiración. Yo siempre digo que hasta cortando una lechuga ves formas susceptibles de ser manipuladas y convertidas en cualquier motivo decorativo, logotipo o estructura arquitectónica.
En el caso de algunos artistas como es Helle Jorgensen su mayor inspiración es el mar, concretamente las formas vivas que encontramos en el.

Aprovechando estos motivos y presumiendo de una manualidad sobresaliente, Helle realiza todo tipo de proyectos relacionados con la industria textil. Lo mismo le da un gorro que un collar que un mantel o que una alfombra. En ocasiones me asombra la similitud de sus diseños realizados en distintos tejidos, con la fauna marina. Sumando a esto la excelente elección de los colores, podemos observar como consigue unos corales tan “reales” como si los acabara de recoger del mar.


Sumamente diferente a todo lo que conocemos Helle nos plantea usar joyería, seguro que más económica que el tradicional diamante. Y sin duda con un valor emotivo mucho mayor, ya que Helle pone todo el entusiasmo y esmero en todas sus obras.






















