
¿Nunca os habéis parado a pensar lo bien que estaría que una silla no siguiera a todas partes, y así poder sentarnos cuando nos apetezca?
Pues un diseñador llamado Jelte van Geest ha desarrollado un concepto muy innovador de silla. El plantea la posibilidad de que mediante una tarjeta podamos activar una pequeña silla para que nos siga. ¡Si, si! que nos siga. Desde luego no es tan expresivo como Leonardo, pero para la utilidad que tiene este robot, tampoco es necesario que sonría o gesticule. Daría miedo la silla ¡cualquiera se sienta!


En el video podemos ver como funciona este invento, y como cuando sales de la biblioteca, que en este caso se ha elegido una para la prueba, la silla vuelve a su posición de reposo, y hasta se carga sola.
Es una idea innovadora, aunque me imagino cien personas en una biblioteca y cada uno con su silla detrás. Alguien tendráque diseñar la silla guardia de tráfico ¿no?


