
Otra escultora bastante interesante es Beth Cavener Stichter.
Algo más tradicional que Stephani en cuanto a la materia prima con la que trabaja, pero con algo en común. Su inspiración también está en los animales.



Beth usa el lenguaje corporal de los animales como metáfora de la psicología humana. Convirtiendo a estos en protagonistas de emociones humanas como la agresión, el miedo, la apatía, la violencia y la impotencia.
Sus últimos trabajos fueron realizados durante su estancia en la Fundación Archie Bray en Helena (Montana) y en el Clay Studio en Filadelfia.


























