Un robot en casa.Desde pequeño me ha encantado la idea de tener un robot. Jugaba a construirlos con mis juegos de construcción infantiles. Imaginaba el momento en el que la humanidad tuviera el grado de conocimiento y tecnología necesaria para que tener un robot en casa fuera algo común. Ahora existe la posibilidad de comprar algún kit y montarte tu propio robot sin muchas pretensiones pero puedes aprender alguna que otra cosa experimentando.
Lego también tiene una línea de producto que va en esta línea en la que encontrarás bastantes posibilidades para “jugar”.
Por otro lado y hablando más en serio, en estos últimos años se han conseguido grandes adelantos, aunque no tengamos la opción de poder encargar a nuestro robot doméstico las labores más engorrosas de nuestro hogar, pero todo llegará.
Mientras tanto y a espera de los robots de “verdad” podemos ojear estos otros, que sin duda unos parecen salidos de películas de animación y otros por supuesto de galerías de arte. Todos y cada uno de ellos tienen algo en común y es la imaginación y habilidad que tienen las manos de sus creadores. Algunos hasta cuentan con alguna que otra “mirada” expresiva en contraposición con la frialdad de los materiales que lo componen.



















































