¿Porqué no?Te abrás encontrado alguna haciendo el desayuno a varios amigos o familiares que durmieron en tu casa la noche anterior.
¡Todo el mundo resulta que quiere tostadas! Pues vaya, de la noche a la mañana te conviertes en operario de tostadora y al final acabas tomándote el café delante de ella mientras los demás desayunan gustosamente sentados.
Esto es lo que seguramente le pasó a Othmar Mühlebach, y se le ocurrio porqué no, diseñar una impresora de tostadas.
Seguro que ahora aunque invite a sus amigos el desayuno será más llevadero.
























