Porcelana melancólica
Sasha no ha perdido esa afición por las muñecas de porcelana que muchas de nuestras abuelas tenían y con las que pasaban largas horas. A Sasha no solo le gusta coleccionarlas sino que además ahora fabrica sus propios modelos. Estas con un aire melancólico e inquietante, expresan en su mirada una experiencia de vida complicada.







