
Vanessa Iacono, es una de esas personas que transmiten buena energía hagan lo que hagan. Es vital, alegre y mitocondrialmente creativa. El tema de las mitoconndrias tiene su sentido si pensamos en la actividad que estas tienen en nuestro cuerpo. Ni más ni menos que la gran responsabilidad de suministrar una gran cantidad de energía a nuestras células. Como yo la digo, ojalá se pudieran hacer pastillas con las mitocondrias de sus ilustraciones, sin duda a más de uno le hace falta un extra de esa energía que Vanessa tiene.
¿Quién es Vanessa Iacono González?
Nací en Caracas, Venezuela el 31 de mayo de 1984. En mis recuerdos desde los 6 años amo pintar con locura! Tengo 27 años y sigo siendo esa niña que ama pintar, con más locura que antes debo decir (risas). Recuerdo que me aburrían las muñecas y el deber ser: “las niñas juegan con las barbies y las muñecas” esto me cargaba la cabeza de angustia. Mi delirio: Las papelerías donde vendían creyones, marcadores, tizas, temperas, plastilinas y todo lo que pintara, amaba la temporada de compras de los útiles escolares y el olor a madera de lápiz. Soy la hija mayor de tres hermanos, de los tres he sido la que ha desarrollado este interés por el arte, sin embargo, no estudié, arte, ni diseño, soy Psicóloga de la mención: Social egresada de la Universidad Central de Venezuela en 2008. Creo que esto de la pintura viene de la sangre, es una pasión que ha estado conmigo desde pequeña y que conforme ha pasado el tiempo y he ido experimentando también he podido notar una evolución. Digo que puede ser algo de herencia también porque mi bisabuelo y tío abuelo eran pintores, al único que conocí de pequeña fue a Carlos González Bogen, un auténtico maestro de la pintura y quién le guardo una profunda admiración y respeto.

¿Cómo comenzaste en el mundo de la ilustración y porque decidiste dedicarte profesionalmente a ello?
Después de graduada trabajé en Publicis Venezuela, una agencia de publicidad de Publicis Groupe, me desempeñé en el área de planificación estratégica, soy planner y fue el trabajo más cercano a la creatividad que he tenido, trabajar en agencia es una experiencia maravillosa, y el aporte que como psicóloga pude ofrecer siempre dio buenos frutos, por otra parte, el ambiente de trabajo fue una de las mayores satisfacciones que he tenido de allí, trabajar con equipos creativos es muy enriquecedor.
En paralelo a esto mantuve la pintura, en el año 2005 empecé a formalizar esto en cuadros, con un extraño arraigo a las cosas que hacía, una suerte de egoísmo coleccionista con mis piezas, una de las cosas que más me costaba era desprenderme de mis personajes, de hecho hay obras de las cuales no puedo separarme. He participado en eventos culturales de calle en Caracas, exposiciones y ferias de arte. Empecé a vender mis primeras obras y me impresionaba la aceptación de la gente, para mí es fundamental reflejar la vida cotidiana de esta manera quizás humorística y a veces absurda de nosotros mismos.
Mi trabajo es una manifestación reflexiva de lo más simple de nuestro día a día que comienza con una forma de pensar de la humanidad, llevada a los ojos y a la escena pública con una estética cargada de color y sentimientos.
Me mantengo construyendo este camino de pasión en este ensayo y error en el que me he metido y reconozco que no todo ha sido perfecto, aprender así probando también ha traído sus rabias y frustraciones pero esto no ha sido impedimento. Trabajo de una forma muy impulsiva, podría decir que hasta desesperada, quiero que todo se seque al instante para verlo listo ya! Creo que la aceleración del mundo también ha tenido influencia en lo que hago. Y por otra parte mi trabajo no se reduce a tomar una pared, puedo pintar cualquier cosa, cada objeto es tentación y un reto, lo que sea, muebles, zapatos, puertas, el microondas, la cama, lo que sea.
Mi máxima motivación es saber que la creación es infinita, hoy haré algo, mañana saldrá algo distinto y cada producción tiene un puesto auténtico en el mundo, saber que hasta de los errores puedo sacar algo perfecto me llena de ganas para seguir.
Amar cada trazo, cada idea y cada inspiración es necesario.

¿Piensas que internet es un canal interesante para promocionar tu trabajo o debido a la saturación de información que tenemos no es tan afectivo como creemos?
Es absolutamente es más que un canal un sistema maravilloso para mostrar lo que hago y ver lo que otros hacen, pero no es tan simple como colgarlo en internet y ya, se trata de entender la lógica de este sistema de comunicaciones. Desde luego que es un universo de información, pero también es cierto que para saber de algo debes saber qué estás buscando. Por eso se han desarrollado tantos patrones de búsqueda para sumergirse en el universo de información, key words, hashtag, etiquetas, temas de conversación o cómo se llamen son formas de manejarnos en este universo simbólico. Además no es un recurso unidireccional, al contrario alimenta montones de direcciones, usar internet no nos hace voceros hacia un público que sólo ve o sólo escucha sino de un público que al mismo tiempo es participante, capaz de responder y opinar al instante. Por ejemplo, hoy escribo para este blog y se ha hecho posible por internet.

¿Qué es lo que te inspira?
Me inspira lo que mueve a todo el mundo a hacer las cosas: la energía que da sentir MOTIVACION… Trabajo inicialmente sobre una idea: el pensamiento cotidiano cargado de dualidades: arriba-abajo, blanco-negro, vivir-morir, aquí-allá, interno-externo. Vivimos así, debatiéndonos entre una cosa u otra, ¿me voy por la autopista o por la avenida? ¿me como una pizza o una ensalada? y esto ha sido una preocupación no de ahora sino de todos los tiempos, Descartes bien lo decía con el dualismo mente-cuerpo.
Se trata de reconocerse en esta escena que formamos parte de la historia de la humanidad y llevamos este germen de angustia de no saber si es por aquí o por allá, por pensar en lo que vendrá que no sabemos, por sentir “incertidumbre”. Por eso decidí trabajar sobre el dualismo INTERNO-EXTERNO quizás influenciado por haber estudiado psicología y por mi incansable asombro y fascinación por la biología.
Lo interno para mí está representado por organelos citoplasmáticos de la célula, la mitocondria, los ribosomas, el retículo endoplasmático etc. Es ese montón de detalles que nunca vemos pero que están allí dentro de nosotros como un mundo perfecto y micro detallado. Hago visible esto en la piel, como manifestación de lo externo: manos, labios, pies. Así vemos a mis personajes de la vida cotidiana con mitocondrias y detallitos sobre su cuerpo. Ciertamente somos nosotros mismos en esa suerte de pensamiento dual. Pero no quiero reflejar una carga o una angustia. Sí, es nuestra forma de pensar pero llena de humor y a veces sátira. Hay un poco también de cómo somos los venezolanos, se viene una avalancha encima pero antes de que caiga debemos decir un chiste.
La mitocondria tiene una razón de ser en mi obra y se repite montones de veces, me parece una estructura perfecta y en equilibrio y además anatómicamente hermosa, es la encargada de proveer energía a la célula, hasta tienen su propio ADN, de verdad es fascinante. Y así como ellas proveen de energía a la célula a través de la síntesis de ATP (Adenosin Trifosfato) como nucleótido perfecto, para mí en la pintura es análogo a esas ganas para pintar esa energía y ese motor para hacer las cosas todos los días. Al final la inspiración es estar vivos y tener energía para mostrar lo que somos capaces de hacer.

¿Como ves tu futuro como profesional y como persona?
Aunque es difícil saber dónde estaremos más adelante, al menos tenemos la certeza de lo que construimos en el presente y la historia de lo que hemos construido. Quisiera seguir haciendo producciones artísticas, cargadas de sentido para la gente, no solo para la contemplación sino para su uso cotidiano, que una obra pueda transmitir cada mensaje, que complazca corazones y saque sentimientos. Quiero recorrer lugares y expandir lo que hago, hacer mi propia vitrina mitocondrial reflejando realidades dela gente. Haylugares del mundo donde me gustaría pintar sólo por la curiosidad de ver qué pasa con la musa.
En cuanto a mi futuro como persona, pues mantener la capacidad reflexiva sobre cada experiencia y poder propagar y compartir este valor con las personas que estén cerca de mí, como familiares y amigos.

El momento económico actual que vivimos hace que uno se pare a evaluar nuestras acciones y quizás hábitos. ¿Te ha influido en tu visión de la vida o en tus valores?
Ciertamente estamos viviendo sobre un mundo que cambia aceleradamente, como una correa de esas de las caminadoras que hay en los gimnasios, a veces se sale la correa, se dañan los botones y tenemos que seguir el paso y el ritmo, o decidir entre adaptarnos o luchar, ceder o insistir.
Pero sólo hay una cosa que no cambia y uno de los valores que debemos mantener y es el hacer las cosas lo mejor que creamos que nunca pudimos hacer, y eso ocurre cuando eso que hagamos nos sorprenda tanto que no creamos haberlo hecho nosotros mismos, es sentir orgullo de nosotros mismos, siempre que algo se haga con inspiración, energía, dedicación y amor apostamos a que brille por encima de cualquier cosa o circunstancia difícil y es muy probable que la gente voltee a mirar qué es eso que esta brillando con tanta insistencia.




























